Aspectos Fiscales Relevantes en Tiempos de Pandemia
- Jorge López Pérez

- 29 mar 2021
- 3 Min. de lectura
Estamos viviendo un periodo inédito. En consecuencia, será fundamental actuar solidariamente para mantener la planta productiva y el empleo, en busca de la mayor y mejor reactivación económica.
Los estímulos fiscales podrían brindar un respiro a empresas y empresarios durante la contingencia actual.
La Emergencia sanitaria ha trastocado diversos aspectos: lo social, lo familiar y, sin duda, lo económico. Se habla de la “nueva normalidad” a la que volveremos cuando el riesgo de contagio disminuya, un nuevo contexto para las personas físicas y morales en los negocios.
El COVID-19 ha impactado la economía de millones de empresas y personas que han visto su operación severamente afectada por la crisis derivada de la contingencia.
En el entorno presente, los gobiernos requieren mayores recursos para cumplir con sus compromisos sociales. Las empresas (de todos tamaños) necesitan liquidez para seguir operando y, en muchos casos, subsistiendo; mientras que los individuos requieren conservar sus empleos.
En materia fiscal, aunque para 2020 no se establecieron nuevos impuestos, si se limitaron algunas deducciones y se instituyeron nuevos requisitos para otras. Esto incrementa la carga tributaria, como en la limitante para la deducción de intereses.
Por otro lado, en diferentes países ya se han anunciado estímulos y facilidades para cumplir con las obligaciones fiscales de las empresas y de los empresarios, que buscan aliviar la situación económica y prepararlos para su eventual reactivación.
No necesariamente contemplan exención o condonación de impuestos, medidas que quedaron prohibidas con los recientes cambios en la legislación, sino que su efecto puede ser eliminar, reducir o diferir el pago de alguno de ellos.
Considerando el entorno sanitario y económico o actual en Mexico, los estímulos fiscales pueden ser las herramientas que brinden un respiro a las empresas y empresarios afectados por la contingencia. Es evidente que, en la mayoría de los casos, los empleadores en general están buscando conservar a su gente, teniendo presente que necesitarían de ellos en el momento en que se reactive la económica.
En medida que el empleo se mantenga, el consumo seguirá, lo que conllevara una reactivación mas rápida; sin embargo, para muchos, no esta siendo fácil. El otorgamiento de estímulos fiscales no es una tarea sencilla, sobre todo si no se cuenta con recursos que permitan su aplicación.
De esta forma, existen algunas facilidades que, al menos en el país, podrían implementarse para apoyar a la economía de las empresas y empresarios, en momentos como los actuales, donde la liquidez se ha vuelto la prioridad.

Por todo lo anterior, diversas cámaras y organizaciones empresariales han planteado esas ideas:
1. Diferir el pago de impuestos. Con esta facilidad, que no es estimulo, se buscaría que el efectivo se destine al pago de nóminas, así como a las funciones esenciales de las organizaciones. Varias instituciones financieras han ofrecido estos esquemas para aligerar el pago de créditos a sus clientes. En materia fiscal, no se trata de condonar impuestos a las compañías, sino de aplazar o diferir los pagos de estos.
2. Acortar los plazos para la devolución de saldos a favor de impuestos, El objetivo es simplificar el proceso de devolución de saldos a favor que empresas e individuos pudieran tener. Esta facilidad ya fue ofrecida por el Ejecutivo Federal.
3. Permitir la compensación universal, Con este mecanismo se podría utilizar el saldo a favor de un impuesto contra el saldo a cargo de otro del mismo contribuyente e incluso (como funcionaba en el pasado) de otros, de manera automática y sin autorizaciones previas.
4. Disminuir pagos provisionales del Impuesto Sobre la Renta (ISR) durante el primer semestre de 2020, la posibilidad ya existe para el segundo semestre del año, pero, ante la crisis actual, muchas empresas anticipan que sus resultados anuales serán desfavorables, por lo que podrían dejar de hacer pagos provisionales del ISR desde ahora.
Esto evitaría un flujo de efectivo que, seguramente, se convertirá en saldo a favor de ejercicio y recuperable hasta 2021. En caso de no realizarse dichos pagos, los recursos podrían usarse para la operación critica de la empresa y/o para mantener su nómina.
Activar estas acciones no implicaría una carga económica, debido a que se trata solo de facilidades administrativas, que pueden implementarse inmediatamente y con potencial para aliviar el estrés financiero que atraviesan la mayoría de las empresas y empresarios en el país.
Fuente: Extracto de Revista Expansión




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